RECUERDOS DEL CORAZÓN
Tenía eso de 10 años, cuando era solo un pequeño niño con primos de una edad más avanzada. Ver pelis
de terror era lo nuestro, lo que los chicos cool en las pijamadas debían hacer. Eran las 8pm, siempre esperábamos que fuera de noche para empezar a cargar la película, porque claro, no teníamos Netflix ni ninguna plataforma de streaming, de hecho creo que no existían, o al menos no en mi mundo. Era gracioso cuando íbamos a hacer palomitas, y volvíamos listos para ver la peli, cuando de repente nos dábamos cuenta que mi abuela había desconectado el ordenador y habíamos perdido todo el avance. Reíamos para no llorar.
En el momento de ver la película eran sensaciones encontradas, todos fingíamos ser fuertes, pero claro que nos asustaban las películas, como con SAW y sus impresionantes escenas sangrientas que me hacían taparme los ojos con una manta, o las de Freddy Krueger, que me regalaron pesadillas que aún recuerdo y me generaron un extraño miedo a las paredes. Si embargo, valía la pena, cada susto y pesadilla generaron, de una manera muy contradictoria, de los mejores momento que puedo recordar. Además que no solo eran películas de miedo, también veíamos la saga de crepúsculo una y otra vez, sin parar. A mi prima le encantaba esta saga, y por ende al resto también. Se que hoy en día esta saga puede ser un
meme, o quizás no sea determinada como una gran obra audiovisual, pero para mí y para ese niño de 10 años que algún día fui, es como si tuviera el superpoder de inmortalizar historias personales sobre historias ya escritas; y que, gracias a este poder, pude inmortalizar una sensación de alegría, tranquilidad y compañía, en la historia de un lobo y un vampiro que se pelean por la misma chica.
También me merece la pena recalcar, que en esta época, entró a mi vida un juego, juego el cual yo nunca jugaba, solo me pasaba horas viendo a mi prima jugar con sus amigos y su novio, ella me decía que aun era muy pequeño y no iba a saber jugarlo como debía ser, pero aún así yo era feliz viendo y aprendiendo sobre él y sus cientos de personajes; además de que es muy impresionante cuando creces con algo, cuando vas viendo cuando un juego crece, y tú creces con él. Con el tiempo, mi prima me empezó a dejar jugarlo y a enseñarme como funcionaba cada campeón, aunque realmente yo ya me sabía de memoria las habilidades de casi todos y, claramente, ya tenía mis favoritos. Bueno, pues este juego que me acompaña hace unos 8 o 9 años, es League of Legends, predecible, claro que sí; pero es un juego que me recuerda a una época, un momento, una sensación; es una máquina del tiempo a esos momentos en los que me pasaba horas viendo videos sobre como jugar como profesional, que estaban en inglés, y que claramente no entendía, pero que me hacían ver interesante.
En todo caso, agradezco completamente a estas épocas, a esos recuerdos, y a todas las vivencias que, acompañado de alguna película o serie, me regalaron momentos que cuando los viví, no tenía ni idea de lo importantes que iban a ser para mi, y que entre más tiempo pasa, más relevancia y cariño toma en mi corazón y en mis recuerdos.


Comentarios
Publicar un comentario